domingo, 14 de diciembre de 2008

Escrito por un hincha de Rivher

La vergüenza está instalada para toda la historia. River terminó último en un torneo argentino. El más campeón de todos los tiempos, el más ganador, el que más goles hizo, el que más gente lleva a las canchas incluso yendo último, el que supo ser el más grande lejos, hoy está lejos de ser el más grande. Los dirigentes hicieron de River esto que es hoy, un equipo chico, un equipito que depende de que un línea no levante la bandera absurdamente para soñar con no ser último, una gestión que fue capaz de secar el mar en Aruba y provocar inundaciones en el Sahara. Todo lo malo que podía pasar pasó, pero en los laboratorios de los límites de la ley de Murphy se ríen de River a carcajadas y catástrofes peores podrán venir sin que nos deban asombrar.

Ultimos, señores, últimos, ¿cuándo habrá autocrítica seria? ¿Cuándo algo de sensatez y un poquito menos de histeria? Esto no puede ser gratis. Es una linda frase. Seguro que no llegamos a esto por amor a River.

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